El 17 de junio de 2026, el Gremio de Restauración de Barcelona anunció una denuncia formal ante el Ayuntamiento contra 30 establecimientos de Mercadona por lo que considera una actividad de restauración encubierta dentro de supermercados. Según la organización, los espacios dedicados a comida preparada y consumo inmediato estarían operando en condiciones distintas a las exigidas a bares y restaurantes tradicionales.
La controversia afecta directamente a sectores vinculados a la cuarta y quinta gama, ya que buena parte de la oferta comercializada por estos establecimientos se basa en platos preparados, productos listos para consumir y soluciones de conveniencia alimentaria. El crecimiento de este segmento está modificando los hábitos de consumo y ampliando la competencia dentro del ecosistema HORECA.
Desde la patronal hostelera se argumenta que estas actividades podrían generar una situación de competencia desigual respecto a los operadores tradicionales, mientras que otros expertos consideran que se trata de una evolución natural del mercado alimentario y de la demanda de conveniencia por parte de los consumidores.
El caso podría tener repercusiones regulatorias relevantes para el sector, especialmente en la definición de los límites legales entre distribución alimentaria, foodservice y restauración organizada.